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viernes 18 de noviembre de 2011

En el sitio adecuado y en el momento oportuno

Ayer me di una vuelta por el Corte Inglés de Murcia mientras esperaba a mi novia. Lo primero, cómo no, comprobar si tenían ejemplares de mi libro. Pasé entre las pilas de El prisionero del cielo, de Zafón, esquivé El puente de los asesinos, de Pérez-Reverte, y llegué a la sección de terror y fantasía. Se nota que los amigos del Corte Inglés no se han enterado aún de que mi novela es de género negro, y me sitúan entre los zombis de Dolmen y los Biurrún-Bueso-Bilbao de Salto de Página. Ya es Navidad en los centros comerciales, y los bestseller tienen preferencia.

Pasé un rato mirando novelas históricas, ya que lo que estoy terminando de escribir se puede enmarcar en dicho género. Aún se venden misterios de manuscritos olvidados y sectas malísimas que no han visto El código DaVinci y siguen cometiendo los mismos errores que el monje albino Silas. Me sorprendió que hubiera varios libros ambientados en Rusia, aunque la mayoría en su etapa comunista. Al final, me quedé ojeando las ediciones de narrativa de Versátil, muy bien situadas y de una calidad impecable.

A unos dos metros estaba la dependiente hablando con dos compañeros de trabajo. Una señora de unos 55 años se aproxima y pregunta por un libro:

-¿Tenéis El país de los ciegos?

La miro con disimulo, por si es alguien que conozco, o que conoce mi novia, o que le haya dado la lata para pillarse la novela. Al final veo que no, que no sé quién es. Mientras tanto, los dependientes hablan entre sí.

-A mí no me suena.

-No, no lo tenemos.

-Me lo ha pedido mi hija -prosigue la mujer-. Es de un autor de Murcia.

La persona que la atendía hace como que mira el ordenador y vuelve a negar.

-No me suena de nada -repite.

Desde mi púlpito observo a la mujer marcharse en otra dirección. Y yo allí, que ni soy Zafón ni Reverte, pero que mi libro se puede comprar aunque haya que buscarlo un poco. Y eso es lo que no hicieron las dependientas: buscarlo. Preferían hablar entre ellas después de todo un largo día de trabajo. Entiendo que quieran ir a casa, pero también es su obligación atender a los clientes que compran otro tipo de libros.

Alcancé a la mujer cuando se disponía a marcharse. Le dije que había escuchado la conversación, y aunque pareciese extraño, yo era el autor. La llevé hasta los ejemplares y compró uno. Se lo llevó firmado a casa y con mi e-mail por si querían cualquier otra cosa. Esto no es un servicio habitual de El Corte Inglés, y tampoco sé si lo volvería a hacer, pero creo que valió la pena.

4 réplicas inteligentes:

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Es una historia acojonante que a todos nos gustaría que nos pasase, pero las dependientas del Corte Inglés en cuestión son unas hijas de... no lo digo, que ya sabes que soy pudoroso para los tacos.

roberto dijo...

Bien hecho, a los lectores hay que mimarlos. Y el libro firmado mola más, dónde va a parar.

Yo soy un librero frustrado; te podría contar un montón de historias parecidas...

Excali_vila dijo...

Yo tengo firmado "el dios de los mutilados" del 7-6-2008 con dibujo y todo. En la feria del libro de Madrid. Con lo que supongo que la hija de esa señora estará encantada cuando reciba el libro con la sorpresa de tenerlo firmado.

Leyendo el post me han quedado unas dudas. ¿Qué pensaron las cajeras cuando la buena mujer apareció con tu libro? ¿Lo vieron firmado?.

Si es así, Supongo que a estas dos ya no se les olvida que tienen tu libro. No hay mal que por bien no venga.

Claudio Cerdán dijo...

-JM: Está claro que las dependientas podían haber hecho algo más, pero me gusta pensar que eran las 20.30 y estaban ansiosas por irse a casa a descansar. Al final todo tuvo un final feliz, que de eso se trata.

-Rob: Al final montaremos nuestra propia librería, ya verás :)

-Excaly: El libro lo cobró otro dependiente distinto, más por cercanía a la caja que por otra cosa. En el Corte Inglés hay varias cajas, seguro que lo sabes. Tampoco fui a restregárselo a la cara, vaya. Y en cuanto te vea con un ejemplar de El país de los ciegos, te lo firmo con dibujo y lo que haga falta ;)