miércoles 1 de julio de 2009

Amigos sónicos

Seguimos el repaso a amiguetes de mi generación y una nueva vaca sagrada. En este caso, sus traumas los causaron la Mujer Basura de Fraguel Rock y su pegadiza música de cabecera.

Me gusta Sabina. Y Calamaro, y Antonio Vega. Sin embargo, como con todo, llegó un momento que me di percaté que, a pesar de su univesalidad, cantaban a otra época. Sus reivindicaciones no eran las mías. No viví una dictadura, no entiendo de Subcomandantes ni de nada de eso. Por ello, me sorprendí más que gratamente cuando descubrí a otra gente que, con menos de 30 años, componían sobre mis filias y fobias, actualizaban el lenguaje a la calle y, joder, encima eran buenos.

Con todos ellos he coincidido con una cerveza de por medio, e incluso he compartido techo con la mayoría (en camas separadas, por supuesto). No dejan de ser unos genios, le han echado cojones durante tiempo y ahora todos tienen disco en el mercado. Os presentaré.


LUIS RAMIRO (Madrid) es uno de esos tipos que llenaba locales en Madrid casi sin proponérselo. Sus letras están a la altura de un buen Sabina. Canta sobre sí mismo, sobre gente, sobre lugares, sirenas soñadas, putas de callejón, perdedores, amores rotos. Es un contador de historias con una cantidad de temas impresionantes, y casi todos de gran calidad. Su último disco, DRAMAS Y CABALLEROS, viene de mano de los productores habituales de Sabina. Toda una garantía.



RAFA PONS (Barna) es otro que le pisa los talones a Luis Ramiro en cuanto a letras. Un sentido del humor desbordante, temas canallas, de bar, que beben de la cultura popular, de anuncios de televisión, de películas y libros. Hace unos meses sacó su segundo disco de título INSISTO, donde viene a confirmar que su éxito no es casualidad. No dejéis de ver sus tiras cómicas, de cuyos guiones me irresponsabilizo.



FABIÁN (León) es ese chaval que se toma un vaso de vino antes de subir al escenario. Explota el mundo interior en canciones intimistas a más no poder, de una sencillez abrumadora por su complejidad, de letras de palabra exacta y metáforas bellas. Como él ha dicho en alguna ocasión, se dedica a hacer canciones bonitas. ADIOS TORMENTA, producido por Yuri Méndez, es una pequeña joya que espero no tarde en sacar en vinillo. El segundo corte, alucinante.



ZAHARA tiene voz de jazz. Esta granadina enamora sin proponérselo. Acaba de salir al mercado su primer disco después de años de dura lucha por garitos, y nada menos que bajo el sello de Unversal Records. Me alegra de verdad ver la promoción que le están dando. No estamos hablando de un producto de un día, sino de canción de autor con voz de ángel y letras inteligentes. De entrada, su canción MEREZCO ya es la sintonía de la Vuelta a España 09. Así empezaron Nena Daconte y Melendi... Casi nada.


CARLOS CHAOUEN es un perro viejo. Empezó junto a Quique González e Ismael Serrano, y pese a su enorme calidad, sigue siendo el más desconocido de los tres. Chaouen es poesía, es dureza, habla de sexo, drogas, tráfico, farolas, reinas de telediario, desfiles de gaviotas, semillas en la tierra. Su último trabajo HORIZONTE DE SUCESOS se aleja algo de sus anteriores obras, pero sigue siendo impresionante, muy por encima de la media actual. Chaouen es Dios, amigos. Lo dice el obispado.

Por último, querría añadir que todos estos nombres se lo han currado desde abajo, pateándose garitos con la guitarra al hombro, durmiendo en sofás prestados, dejando a deber cubatas, coleccionando negativas de discográficas, sumando día a día nuevos admiradores. Ellos están preparados. Ahora sólo falta saber si nosotros también lo estamos, o si por el contrario nos merecemos el regueton.


PD: Como el pirateo es delito y remitiros al youtube está feo, os invito a que visitéis la web www.centralmusica.es, donde hay colgados infinidad de conciertos en directo. Podéis escuchar a cualquiera de estos señores (y señorita) y a otros cientos más.

NOTA:
Siempre me ha llamado la atención el efecto espejo que tenemos todos los artistas. Los músicos empezaron con maquetas, los escritores por antologías. Y al final cada cual ha sacado su disco / libro como ha podido, iniciando un camino que nadie sabe dónde terminará, aunque sospecho que tendrá final feliz.