jueves 4 de junio de 2009

La Gente Terrible: Nueva temporada

No, no es novedad que el amigo Alvargonzález haya retomado su blog, pero sí lo es que me haya puesto al día con él. Y, la verdad, se echaba de menos.

Para los que no lo conozcais, os diré que es de las pocas bitácoras que merecen la pena en Internet. El tío escribe muy bien, sintiéndose eso que llaman influencias en cada párrafo, y dotado de una voz propia poderosa y afilada.

Dado que tampoco quiero hacer una crítica literaria, os dejo fragmentos de ésta:

"A su vuelta, mirándola caminar entre las mesas, lo pensé de nuevo. Seguía siendo la misma chica agradable y bonita, pero no me gustaba, tan sencillo como eso, porque preferiría siempre, me volverían loco antes, las chicas con problemas, las chicas desquiciadas, las chicas con cicatrices, las chicas que escuchan música ruidosa, las chicas que escupen, las chicas que dan puñetazos, las chicas con tatuajes excesivos, las chicas de ojos turbios, chicas con padres ausentes o con padres muertos, las chicas inaccesibles, la chicas que no me quieren, las chicas con obsesiones, con una especie de fiebre, cuya frente quema como si estuvieran a punto de enloquecer también ellas. Chicas en las que por algún motivo no lograba dejar de pensar. Las chicas que alimentaban al animal y nunca lo dejaban dormir. No eran chicas que fueran a hacerme feliz. Pero a veces tenemos derecho a la pesadilla de nuestra elección."


"Resguardada en un portal, las manos ocultas en las mangas, los brazos cruzados, la expresión congelada de una cariátide en un espanto asumido. Parecía una fugitiva, una niña perdida que escapa de los monstruos, con las heridas sin restañar, camino del exilio. Lamenté no poder fijarla de aquella manera, hermosa y hecha polvo, valiente a su manera, sin gritar mientras se precipitaba inmóvil al vacío, pero no existe fotografía ni literatura capaz de contener semejante cosa, ni lienzo ni escultura, capaz de registrar sin disminuir su composición accidental, toda tiempo y toda espacio, que hablaba, sí, de la fuga y del páramo por el que se huye, y también del impenetrable secreto del mundo cifrado, contenido, en la manera en que los ángulos del portal se cerraban sobre ella, la posición de sus pies, la curvatura de las pestañas desde los párpados, el fruncimiento de los labios, la fosforescencia blanca de la piel expuesta, todo ahí, cristalino, el misterio que permanece siempre fuera de foco o se asoma como si llegase desde otra dimensión por el rabillo del ojo, en la periferia de la visión, envuelto en brumas, sin revelarse jamás, porque si lograba guardarla de esa manera quizá podría entender algo y entendido algo quizá podría entender lo demás, pero nunca se entiende nada, se escurre entre los dedos, se desdibuja en un instante, y lo perdido sigue perdido y el secreto del mundo sigue siendo un secreto."


"Pensé en Ana. La vislumbré, con la misma claridad helada con la que había visto a Kunis la noche anterior, rodeada de todos aquellos objetos de su piso, los cuadros, los juguetes, las perchas, cuya suma era cero. Se miraba las manos y no parpadeaba. Si lo que intentaba era leerlas, aplicarles una quiromancia improvisada, no estaba sacando mucho en claro. Deseé estar a su lado. Deseé tomarla de las manos para que no volviera a mirarlas y a perderse de esa manera. Luego parpadeé y la visión se esfumó y me recordé que no era real, ni esa escena ni la de Kunis en su habitación parisina, sólo eran fantasías, proyecciones de mi frustración, de mis amores perdidos, de mi nula escritura, mis ansias mal colmadas, ridículas pérdidas de tiempo."

"No era guapa, pero uno seguía mirándola, deteniéndose en sus rasgos, a medio camino entre la vulgaridad y lo otro, lo diferente, una suerte de belleza santa, transida, atravesada de dolor de parte a parte, pero ella ya sonreía otra vez y me devolvía la mirada y no tenía el aspecto de sufrir nada, como si le atravesase de una manera tan completa, tan limpia, que no lo sintiese o ya no le estuviera dado distinguir entre el gozo y la desdicha. O quizá no era así en absoluto, quizá no hay más literatura en el mundo que la que aportamos nosotros, y todo eso estaba en mí y no en ella."


Literatura con mayúsculas, al fin y al cabo.

Tenéis la inmensa suerte de empezar por esta tercera tanda de capítulos y enteraros de toda la historia. Yo no lo perdería de vista.

LA GENTE TERRIBLE

4 ecos en la noche:

J. Alvargonzález dijo...

Es usted un bendito.

Claudio dijo...

Benditos malditos, que rapeaba Sabina.

Anónimo dijo...

A mi también me gustan más las guarras muy guarras.

Sr. IA

Claudio dijo...

Curioso que todos los aperitivos que he puesto tratan sobre mujeres...